Impuesto a
las grandes fortunas en el Perú: que la crisis de la pandemia neoliberal la
paguen los ricos.
Por
Jorge Chumpitaz Panta.
Está en debate el tema del impuesto a las grandes fortunas. En el
Congreso de la República existen proyectos de ley. Eso ya es importante. El
gobierno señala que está trabajando al respecto, aunque, en el marco de un
impuesto de solidaridad, alineándose al
planteamiento del FMI que sostienen el
“aumento de los impuestos sobre la renta, de la propiedad y el patrimonio, basado
en el modelo de sobretasa de solidaridad”
por el impacto de la pandemia de coronavirus19 en las economías. Al menos un
escenario positivo que debemos animar con las propuesta de movimientos que
propugnan cambios en el modelo de tributación que el Perú tiene, solo mirando
el indicador de presión tributaria que es del 14.2% respecto al PBI, mientras
que en Chile llega al 21%, Colombia al 18% y el promedio en los países de
América Latina asciende a 23% y en los países miembros de la OCDE llega al 34%
del PBI.
El impuesto a las fortunas de los ricos no es
tema del 2020. Ya en el siglo IV en la antigua Grecia se imponía la Eisphorá a
los muy ricos, no solo porque se tenía que atender los gastos militares de
conquista, sino también porque se sostenía que no solo los pobres debían soportar los estragos de las guerras perdidas.
En el 2014, partiendo
de la constatación que en el sistema capitalista se sigue concentrando el
capital, una de las conclusiones a las que llega el economista Francés Thomas
Piketty en su obra “El Capital en el Siglo XXI” señala “que los niveles de concentración del capital están aumentando de tal
forma que la única manera de evitarlo es mediante un impuesto progresivo anual
sobre el capital. De acuerdo al autor esto “posibilitaría detener la espiral de
desigualdad a la vez que se preserva la competitividad y los incentivos para
iniciar nuevas instancias de acumulación”. Con miras a ello, presenta un
ejemplo de un impuesto progresivo en el cual se grave a tasas de 0.1 ó 0.5%
todas las fortunas inferiores a 1 millón de euros, una tasa de 1% para aquellas
fortunas entre 1 y 5 millones de euros, 2 por ciento para aquellas entre 5 y 10
millones de euros y una tasa de 5 ó 10% para las fortunas superiores a 10
millones. (Piketty, 2014).
Y actualmente
se aplica en España, Francia, Noruega, Suiza, Italia, Holanda y varios más. En
América Latina se aplica en Argentina, Colombia y Uruguay.
En la década
hasta 2017, los multimillonarios del mundo se duplicaron, incrementaron su
riqueza en 900 mil millones de dólares en tan solo el último año. Es decir
aumentan su riqueza en 2,500 millones de dólares diarios. Mientras que la
riqueza de la mitad más pobre de la población mundial, que equivale a 3800
millones personas, se redujo en un 11%[1]
.
Esto lleva a
sostener que “Si la riqueza se gravase de manera más equitativa, se podrían
recaudar ingresos suficientes para garantizar la escolarización de todas las
niñas y niños del mundo, y que ninguna persona
se arruine para poder costear los tratamientos médicos que necesita su
familia. Así, sería posible construir una economía más humana y equitativa, que
ponga en valor lo que de verdad importa”.
En el Perú, vale
señalar que entre los años 2006-2016, el
Estado peruano dejo de recaudar 93 mil millones de soles (27 mil millones de
dólares) por aplicar 78 beneficios
tributarios (exoneraciones fiscales) originados en el gobierno de Fujimori
(1990-2000). Los beneficiarios fueron sector
agroexportador, educativo, bancario, hidrocarburos y minería.[2]
Los estudios[3] señalan
que la rentabilidad de las principales empresas del Perú es superior a los estándares de las 500
más grandes empresas norteamericanas registradas por la revista Fortune. En el
Perú se generan ganancias extranormales respectos de los estándares
internacionales.[4]
Si ello sucede con la
rentabilidad de las grandes empresas, la desigualdad en el Perú persiste, los ingresos per cápita promedio de
los últimos años del 10% más pobre de la población peruana es de 965 dólares
anuales, mientras que el 10% más rico es de
20,141 dólares anuales, lo que
evidencia una distancia de 20,9 veces entre los más ricos y los más pobres.[5]
Los índices internacionales siguen ubicando al Perú como uno de los países de
rango de desigualdad más elevado en el ranking global.
Los ricos y el rico, más rico del Perú
Donde puede apreciarse que el Grupo económico
que desde 1990 sigue vigente y que hoy se encuentra como el más rico del Perú
es el encabezado por Rodríguez pastor Persivale dueño del Banco Interbank (a
abril 2020 sigue conservando esa posición), le siguen Vito Rodríguez, Brescia,
Belmont A, Hochschild y J.Rodriguez.
Hay que tener en cuenta algunos
aspectos sobre la ruta de la fortuna del más rico (véase cuadro sgte). En el
año 1900 nace Carlos Rodríguez Pastor, fue senador y diputado 1939 y 1948, no
evidencia fortuna alguna, tuvo su hijo Carlos Rodríguez Pastor Mendoza (1934)[6]
quien trabajo en el Senado, 8 años en el Banco Central de Reserva, llegando a
ser Gerente General en 1968, eran los tiempos del primer Gobierno de Belaunde, lo
que le permite relacionarse y actuar con PPK, llegando a ser parte de la “fuga”
de ambos a EE.UU sindicados por Juan Velasco como responsables de ilegales
transferencias de 118 millones de dólares a la ya nacionalizada International
Petroleum Company.
Desde el 70 hasta al 82, en EE.UU
llega a ser alto funcionario de la Wells Fargo Internacional Bank, es decir
estuvo en la banca estatal y luego en el mundo de la Banca privada. En el
segundo gobierno de Belaunde retorna al Perú y llega ser Ministro de economía y
Finanzas (1983-1984). De la Wells Fargo directo al MEF. Desde inicios de los 90, es asesor económico de Fujimori especializado en
asuntos de privatizaciones, del modelo de AFPs y educación privada. Nos imaginamos que por sus importantítisimas
asesorías y su trabajo en las finanzas nacionales e internacionales, acumula un
capital que le permite adquirir la Sucursal del Bank Of América de New York en
el Perú. Banco que luego se transforma en el Banco Interandino del que es
Presidente Ejecutivo, este Banco tenía una característica clave: el 70% del
accionariado es de empresas Off Shore (1994).
Con el modelo privatizador en
implementación, Carlos Rodríguez Pastor Persivale quien también incursiona en
el mundo de las finanzas en EE.UU dirige
la Internacional Financial Holding (1993) y era socio del Nicholas Brady
– el del famoso Plan Brady- con quien
realiza negocios de bonos de la deuda peruana, compra-venta de bonos, comprar
barato para luego venderlos caro, esos bonos se usaban precisamente para
comprar empresas sometidas a privatización.
En la subasta de venta del banco
estatal Banco internacional del Perú Interbank,(1994) se presenta Internacional Financial Holding y
gana quedándose con el Interbank pagando 51 millones de dólares con bonos de la
deuda. Buen negocio, donde Carlos Rodríguez Pastor Mendoza (padre) que había
vendido el Banco Interandino y Carlos
Rodríguez Pastor Persivale (hijo) negociador de bonos de la deuda combinan
intereses. En agosto de 1995 muere el
padre, queda al frente del banco el
hijo.
La primera decisión de la nueva
gestión es entrar a otros lucrativos negocios sosteniéndose en el bancario
financiero (véase cuadro) como seguros, inmobiliarias, hoteles, farmacias,
centros comerciales y tiendas, cines, gastronomía, loterías y educación
privada. En la línea farmacéutica uno de los más lucrativos domina casi
monopólicamente el mercado, y en educación se favorece con exoneraciones
tributarias. Hoy Carlos Rodríguez Pastor
Persivale, lidera el Grupo Intercorp,
ocupa el Nº 508 del Ranking de los más ricos del mundo y el Nº 1 del Perú.
Un aspecto muy
importante que caracteriza a Intercorp, y que se debe tener en cuenta en la
propuesta del impuesto a las grandes fortunas
es que la mayoría de las empresas
que la conforman están registradas en
paraíso fiscales, así Shetland Securities Inc, con el 16.37% está en las Islas Vírgenes de EE.UU, Souther
Hill Corp 12.87% en Panamá y la Internacional
Financial Holding Inc con el 29.52% en las islas Caimán.
[1]
Http://policy-practice.oxfam.org.uk/publications/private-wealth-or-public-good
[2] Privilegios fiscales. Los millonarios impuesto que no cobra el
Estado. 2016. Ojo público.
[6] Este tuvo un hijo: Carlos Rodríguez Pastor Persivale.
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